martes, 20 de enero de 2009

Otras sorpresas que da la vida

ONE: Pues sin ir más lejos esta misma mañana, mientras empezaba a preparar la comida.
Abrí nevera, saqué merluza, cerré nevera.
Abrí nevera, saqué tomate y perejil, y mayonesa ligeresa, cerré nevera.
De repente, un flashback: en mi vista de halcón se había quedado la huella de algo dorado en una esquina de la puerta de la nevera.
Yo me digo a mi mismo: ¡anda, coño, no sabía que había comprado cava mini!
Vuelvo a decirme a mi mismo: no, no recuerdo..., seguro que es sidra. Mmm me apetece sidra.
Coloco la cabeza de la merluza en la olla. Pongo aceite en la sartén.
Otro flashback: en mi memoria de elefante aparece el recuerdo de una botella de licor que me dieron Nunci y Eduardo!!!.. ¡¡bien!!..
Abro la nevera, miro, y compruebo que así es. ¡¡bien otra vez!!. Sorpresas te da la vida. Hoy chupito de licor de maracuyá!!

TU: Y yendo un poco más lejos, me encanta esa sorpresa de encontrarte de repente cuando buscas la cosa más inverosímil (yo qué sé, unos calcetines, por ejemplo) un trocito de turrón olvidado desde las Navidades...

TRI: Suena el teléfono.
Pienso (yo mismo): ¡ese es samuel!...
Descuelgo... y sí era Samuel... desde Munich.

FOR: Metes la mano en el bolsillo de un pantalón recien lavado.
Tocas algo como de papel arrugao.
Lo sacas, lo estiras... ¡un billete de cinco euros!!!

(Ahora que lo pienso -yo mismo otra vez-: tendría que revisar un poco más la nevera...)
(nota del autor: despues de comprobar botella licorcico, cerré nevera.)

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