
El corredor de marathon no corre por el sufrimiento, ni por el esfuerzo.
El corredor de marathon corre pensando en la meta y en el triunfo.
Pero sabe que llegar a la meta le supone esfuerzo.
Y sabe que puede con ese esfuerzo, aunque sabe que a veces le parecerá imposible. Para eso se entrena; no es un loco.
Tambien, un buen atleta sabe qué distancias y qué marathones puede correr, conoce sus fuerzas, y estima valerosamente donde no puede/no debe meterse.
Y finalmente, con la meta en la cabeza, sabiendo sus capacidades, conociendo del esfuerzo, sabe que el ánimo de los que le quieren y animan le hará más llevadera la carrera, más soportable el esfuerzo, y mucho más alegre la entrada en la meta.
Y sabe que esos que le quieren y animan entenderán y valorarán siempre esas duras pero valientes decisiones de retirarse a tiempo. Es el corredor el que decide.
Hay muchos corredores de marathon en nuestras vidas. Yo los admiro a todos, y como piloto que soy (y tambien corredor), valoro en lo que vale esa decisión de no despegar cuando el tiempo no lo aconseja.
Brindo por todos los corredores de marathon, y por todos los Juan Salvador Gaviota.
3 comentarios:
La Meta puede ser un gran fiasco a veces, tanto esfuerzo, tantas expectativas...la próxima meta en minúscula se me hace más estimulante
Pero hay una meta que todos, seamos como seamos, alcanzaremos.Lo importante es comenzarla y llegar con pleno conocimiento de ello, pasando la línea sabiendo que el descando compensará todo el esfuerzo relizado.
Déjà vu
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