No sé por qué, pero cada vez que pienso en Hacienda pienso en Robin Hood.
Y no lo entiendo, porque en aquella leyenda había unos malos que recaudaban dinero de los más pobres, de la parte más débil de la cuerda, explotándolos inmisericordes; no recuerdo que explotaran de esa forma a los poderosos y ricos.
Y claro, me parece, aunque no estoy seguro, que nuestra amantísima Agencia Tributaria no hace eso. Supongo que por humildad no dicen que ellos están detrás de las grandes investigaciones por fraudes, malversaciones, cohechos, sobornos, etc aparecidos en la prensa.
Y lo supongo, porque unos amigos mios, parte floja de la cuerda, miserabililla gente perfectamente controlada por "la Agencia", no paran de recibir notificaciones, inspecciones, y demás lindezas de tan agradable gente (cuya vida guarde dios muchos años...). Y claro, si Hacienda tiene tiempo y esfuerzo para perseguir a estos desgraciadillos, es porque seguro que tienen perfectamente controlados a los grandes defraudadores.
No creo que piensen que estos pobrecillos tienen capacidad de tapar los agujeros negros financieros que otros (gobierno, bancos, etc) están generando.
Lo que no llego a entender es por qué siempre que pienso en Hacienda pienso en Robin Hood...
sábado, 6 de diciembre de 2008
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